martes, 30 de agosto de 2016

B´t X: el anime de finales de los noventas

El anime a finales de los Noventas en México tuvo una explosión vertiginosa. Luego de las televisoras abiertas vieron resultados formidables con series como Captain Tsubasa, Saint Seiya, Dragon Ball o Sailor Moon, trataron de replicar el rating y resultados con otras series provenientes del país naciente. De forma lamentable, no todas pudieron hacer lo mismo y muchas cayeron en el olvido, hasta que el Internet se encargo de popularizarlas de un modo u otro.

En este rubro tenemos series como Los Caballeros de Kodai, El Zorro, Los 3 Mosqueteros, las nuevas Aventuras de Meteoro o Yat. Sin embargo, tampoco es que fuesen tan malas, sino que igual tocó un periodo donde el anime comenzó a ser satanizado por muchos medios y de forma rápida fue retirado de muchas parrillas de programación. No obstante, lograron tener su momento y aun hoy en día, muchos fans de aquellos años les recuerdan con un especial cariño, como un servidor.

Y como siempre, estos animes estuvieron ligados con períodos bastante críticos de mi vida o que tuvieron cierta repercusión de aquí en adelante, en especial entre 1998 al año 2000, que lo definiría como un momento que cambió mi perspectiva y forma de pensar. Ligados a esos años, están animes como Ghost Sweeper Mikami, La Visión de Escaflowne, Detective Conan y claro, B´t X, de la cual hablaremos a continuación.

¿Por qué reseñar un anime/manga que tuvo una aceptación razonable en su país de origen y que en otros lugares tuvo una respuesta similar? Sencillamente es porque es de las series que más lograron tener repeticiones, aunque en solo dos ocasiones llegaron a poner el final. Aun hoy en día se considera una leyenda urbana entre muchos y lo era para un servidor, hasta que volví a ver ese "agrio" desenlace en el canal argentino Magic. Vamos a ver porque...



Datos técnicos: Masami Kurumada es harto conocido por ser medio controlador y conflictivo con sus proyectos. De por sí se agarro del chongo con la Shueisha con el final de Saint Seiya, ya que esperaba dibujar el Tenkai Hen, donde Seiya y los demás se agarrarían a trancazos con los dioses olímpicos. Sin embargo, la falta de popularidad del manga para principios de los noventas era evidente y la editorial decidió cancelarlo.

Finalmente, para 1994 abandono la Shueisha y luego de andar de freelancer, se metió con Kadokawa, donde publicó su tercera obra reconocida (la primera fue Ring no Kakero y la segunda Saint Seiya). Sí, hablamos de B´t X, la cual fue publicada por la Akita Shonen entre 1995 y el 2000, teniendo en total 16 tankobou. Un anime, producido por la Tokyo Movie Shinsha, salió entre abril y septiembre de 1996, con 25 episodios. Posteriormente, se hicieron 14 OVAS que se titularon "B´T X Neo" en 1997, que tuvieron su propio final, que curiosamente difiere poco del original.

El anime apareció en las pantallas de Azteca 7, en el otoño de 1998, siendo emitido en un principio entre las 4 y 5 de la tarde. Sin embargo, la televisora lo saco del aire cuando apenas iba a la mitad de los primeros 25 capítulos (cuando Marlon/Teppei recupera los restos de B´t X y se interna en el Imperio de las máquinas). Posteriormente tendría al menos dos repeticiones más, una que abarco toda la primera temporada y otra donde se incluiría la serie Neo, con la cual si llegaron hasta el final, esto para mediados de 1999. No obstante, volvieron a sacarla del aire y para el 2000 como 2001 quisieron emitirla nuevamente, pero cortándola a escasos episodios del final o apenas con tres episodios emitidos.

El canal Magic Kids la emitió en su totalidad entre 1999 y el 2002, donde sí alcanzaron a dar el final en todas sus repeticiones, pero debido a que era un canal de corte privado, muchos no lograron verlo.


Argumento: en un futuro cercano, Kotaro es un joven científico laureado que acude a una convención de robotica, acompañado de su hermano y guardaespaldas, Teppei. Durante el evento, Kotaro es secuestrado por una máquina con forma de animal que pilotea un hombre enmascarado. Teppei le sigue hasta el desierto de Gobi, donde ve la formación del llamado Imperio de las Máquinas, una organización secreta que busca la conquista del mundo y que para ello, ha construido el "Beta" supremo, una suerte de combinación entre máquina y biología. Teppei logra seguir al enmascarado, pero este lo tira en un vertedero cerca de allí. Sangrando, se apoya en una vieja máquina con forma de pegaso, que gracias a su sangre, logra despertar. Este, al principio confuso lo rechaza, pero luego se entera de que Teppei fue curado por su antigua dueña, Karen y que escapo a la isla donde vivían los hermanos.

Teppei con ayuda de B´t X se dirige al centro del Imperio de las máquinas, pero antes debe enfrentar a sus vigilantes y a los Cuatro Guardianes Espirituales.



Comentario: "Beta X" es la típica serie shonen donde nuestro protagonista, lleno de entusiasmo y de un poder extraño y oculto, debe avanzar y madurar para enfrentar al enemigo de turno, así de paso, rescatar a la dam...digo a su hermano del peligro. Sí lo vemos más de cerca, la historia no tiene mucha variación con respecto a la obra cumbre anterior, Saint Seiya. Tenemos siguiendo el mismo arte horroroso de Kurumada y ciertas jaladas en cuanto al uso de sus poderes, no estando muy definidos (al igual que los villanos como el resto de los secundarios de la historia). Inclusive, lo que he leído del manga también me parece demasiado simplón y sin mucho chiste.


¿Entonces que me hizo que me gustará esta serie? Como con Saint Seiya, fue la estupenda adaptación al anime que le hicieron. No solo pulieron el arte del autor, sino lo llevaron a otro nivel y lograron, de buena manera, adaptar la serie a su propio ritmo, haciéndola más emocionante. Aparte, agregaron otros extras como una música de fondo de primer nivel (a cargo de Akira Senju), como unos openings y endings de altísima calidad (Sailing for my Dreams o You Are the Best Buddies son piezas de antología).

Aparte, algo que ayudó a que tuviera cierto pegue aquí en México, fue la cercanía con el fenómeno de los Caballeros del Zodiaco. Es obvio que el arte y diseño de Kurumada se repitió con esta serie y por eso podemos identificar a Teppei con Seiya, así otros personajes que salen en la serie. Un agregado en esto, es que inclusive la chica, Karen (Lourdes), tenía un diseño precioso y se convirtió en el sueño húmedo de muchos espectadores de la serie (no, no me incluyo. A mi Karen se me hacía bonita, pero jamás para llegar al grado de los comentarios que soltaron algunos en aquel entonces. Creo que tampoco ayudaba que saliera desnuda en uno de los endings).

No obstante a estas mejoras, la serie seguía siendo muy plana por momentos. Y es que cuando comencé a verla, estaba emocionado, ya que esperaba peleas al estilo de Saint Seiya, pero estos no llegaron, hasta de forma muy espaciada en los Ovas "Neo". No es que hubiese buenas peleas en los primeros 25 capítulos, pero nada que ver con las expectativas que tenía. Para colmo, algunos fans comenzaron a tomarse muy mal que el plot y diseño de la serie se pareciese demasiado a la de su hermana mayor, lo cual termino por también dañar su reputación. Era harto conocido escuchar que muchos les caía mal la serie por esos detalles y que no hubiese realmente un avance en la misma.

Lo peor es que la polémica programación de Azteca 7 tampoco ayudaba y es que llegó a fastidiar que la quitaran cuando llegasen a un episodio emblemático o de importancia. Sin embargo, lo que más le pego a los fans fue el doblaje. Este, que fue hecho en Los Angeles, es bien conocido por tomarse libertades en cuanto a cambiar los nombres de los protagonistas. Así que tuvimos nombres como Marlon, Michel, Lourdes, Homero, etc. etc. que llegaron realmente a sacar de quicio a muchos. Hoy en día, este doblaje es considerado de los más criticados, no solo por las actuaciones tan irregulares que tuvo, sino por la cantidad de voces que se repetían así como la latinización de los nombres. Inclusive, un servidor que le gustaba dichos doblajes, llegó a salir fastidiado de escuchar "Marlon" a cada momento (aunque comparado con Teppei, pues diré...).

Sin embargo, debo decir que pese a estas carencias, recuerdo la serie con mucho cariño. La razón es que este anime como otros los consideraba una forma de abrir el mercado y traer más series como esta. Por supuesto, tampoco iba a adivinar que terminaría siendo una de las últimas en ser transmitida en Tv abierta, esto por las cuestiones que ya se han comentado hasta el hartazgo. Aparte, forma parte de mi vida universitaria, cuando aun no entraba en las guardias hospitalarias y las tardes aun podía pasarlas en casa, viendo la Tv o estudiando (lamentablemente, para esos tiempos, era más común lo primero). Así que al volver de clases, me podía encontrar con ver B´ t X luego de comer. Luego me agrado más cuando la cambiaron a los fines de semana y llegaban a pasar más episodios, siendo hasta dos por día.


Esto y que muchos personajes de la saga me agradaban de una manera u otra. Por ejemplo, el caso de Falcon o de su protegida, Karina, que por su forma de ver las cosas o hacerlas, hacía mucho más amena la trama en ciertos momentos. Claro, como es más la nostalgia que nada, no puedo definirlo exactamente, pero aun hoy en día, al ver episodios de la serie, me traslada inmediatamente a 1998, 1999 o el año 2000. Lo único que sí puedo quejarme es que el final, tanto del anime como del manga me decepcionaron profundamente y que aparte solo ejemplificaron una historia que al final, estuvo hecha al vapor y sin mayor empaque.

Lo que más destacaría sería el emblemático soundtrack que tiene. Es tan bueno, que inclusive tengo un CD con dichas rolas y que sigo poniendo de vez en cuando hasta la fecha. 

En conclusión, "B´t X" es una serie bastante normalita del estilo shonen: muchas peleas, acción, power ups, etc. etc. Lamentablemente, pudo haber sido mucho mejor, ya que tenía una buena banda sonora y una animación superior a la que se manejaba en la época, pero no se podía hacer mucho con Kurumada al frente de un guión muy genérico. Sin embargo, para un servidor sigue siendo de esas series que llegaron en el momento justo y que esta muy ligada a ciertos buenos y malos momentos de mi vida (en especial la navidad de 1998, que me ayudó bastante a madurar en algunos aspectos).

¿Recomendable? Solo como anécdota. El paso del tiempo sí la ha maltratado un tanto. 

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Saludos a mi mujer ^^, así a quienes gustan de este tipo de series. 

viernes, 26 de agosto de 2016

E.R. Urgencias: una de mis series "acompañantes".

Nunca tuve problemas para aceptar el destino que mis padres impusieron sobre mi. La razón es que tal vez ellos vieron mi gusto por mi carrera desde que era pequeño. Me gustaba leer y sobre todo, me agradaba ayudar a la gente. Por eso termine donde estoy ahora y aunque a veces tengo ganas de ahorcar a alguien, en realidad mi trabajo es algo que me gusta y sobre todo, me estimula en muchos sentidos.

Claro, el glamour de este mundillo se ejemplificaba en series de los años ochentas y noventas. Por ello, "Doogie Howser, M.D." fue mi primera serie sobre el tema que me encanto (aunque realmente hablará más sobre el trauma de crecer que sobre las aplicaciones médicas) y claro, la última ha sido "House, M.D.". Todo un mundo de diferencia.

Sin embargo, la serie que marcó el límite entre lo cotidiano y lo complicado fue "E.R.". Antes de que el serial multipremiado, cuya idea original venía del escritor Michael Crichton, hiciese aparición, muchas de las series enfocadas en la medicina eran una suerte de telenovelas, donde el tema médico quedaba en segundo plano o peor, se hacía ver al médico como un personaje cuasi heroico y sin defectos. "Urgencias" (como fue nombrado aquí en México) vino a aterrizar la medicina a un plano más realista y a la vez técnico.

Pero su impacto no solo fue en Estados Unidos, sino también en México, donde se convirtió en la serie insignia del canal de paga, Warner Channel, que inclusive inauguro una nueva forma de traer una serie extranjera, haciendo que la temporada más reciente se estrenase con apenas 3 meses de diferencia con respecto al horario estadounidense. Todo un hito para aquellos años. Amén de que se convirtió en una serie emblema para un servidor, ya que reafirmo mi gusto por mi carrera en todos niveles.

Por ello, la siguiente reseña no tiene el objetivo de ser una recopilación de datos sobre E.R., sino más bien un recuerdo de la nostalgia y como viví una serie que me marcó de muchas maneras, inclusive hasta la fecha.



Antecedentes: el creador de E.R. fue el fallecido Michael Crichton. Este talentoso escritor, amo del tecno-suspenso, que se lanzó a la fama con Jurassic Park, aparte de esto se dedicó a la medicina. Sin embargo, cuando el negocio de la pluma lo atrapó totalmente, dejo de practicarla. No obstante, Crichton mantuvo siempre frescos y actualizados sus conocimientos, al grado que en los ochentas escribió un guión para una película que fuese de un hospital, pero con términos bastante realistas.

Aunque algunas productoras optaron por mirar el guión, el excesivo tecnicismo del mismo les hizo echarse para atrás, recomendando al escritor que le bajara un poco. Crichton desoyó esto y prefirió dejarlo sin modificaciones. Fue hasta que apareció Steven Spielberg que no solo compró el manuscrito de Jurassic Park, sino también el de esta serie médica. Debido al trajín del suceso, Spielberg no pudo hacer la película, pero le recomendó a Crichton que la convirtiese en una serie de TV, lo cual permitiría fluir mejor el guión. El autor lo vio como oportunidad y con patrocinios de Spielberg así de la propia NBC, E.R. vio la luz en septiembre de 1994.

El contraste, originalidad y personajes del serial rápidamente llamó la atención del público, llegando a tener unas cifras monstruosas de rating, donde al menos entre 20 a 30 millones de personas veían el programa de forma semanal. Tal fue el impulso que para 1996, la serie fue exportada al extranjero, entre ellos México, donde comenzó a emitirse por el reciente canal Sony Latinoamérica por aquel año y luego trasladada a Warner Channel. En TV abierta salió por canal 5 en el otoño de 1997 en horario estelar (9 de la noche).

De forma lamentable, la salida de George Clooney en la quinta temporada afectó un tanto el rating, aunque logró mantenerse gracias a la incorporación de otros actores como Laura Innes y Paul McCrane así de Goran Visnjic, así manteniendo a Anthony Edwards, Eriq la Salle y Noah Wyle como estelares. Lamentablemente, la salida de estos últimos entre la 8 y la 11 temporada fue el acabose para el serial. Se hicieron nuevas incorporaciones, pero estas no lograron tener el carisma y desarrollo de los anteriores, lo cual hizo que el rating se hundiera de forma dramática. Finalmente, la NBC decidió cancelarlo en su decimoquinta temporada en el 2009.

En Latinoamérica, Warner Channel mantuvo la serie en horarios estelares y con repeticiones hasta principios de la década pasada, teniendo en sus últimas temporadas, apenas 3 meses de diferencia con su emisión americana. La excepción fue el capítulo final, que fue emitido apenas un mes después que en Estados Unidos. Esta misma continuidad no fue mantenida por Televisa, que estuvo rolando la serie luego del año 2000, cuando la sacaron de canal 5 y luego fue emitida de forma descompuesta y horrorosa en Canal 4 y Galavisión hasta mediados de la década pasada.

Como dato curioso, la serie en su decimocuarta temporada hizo un homenaje a su creador, Michael Crichton, el cual falleció en el 2008, algo que aparte del rating, también motivo a su posterior cancelación. También sirvió de plataforma para muchos actores (Dakota Fanning o Chris Pine), pero en especial a George Clooney, el cual se volvió un sex symbol desde entonces.


Argumento: E.R. trata las vicisitudes de un grupo de médicos que laboran en el área de urgencias del hospital ficticio County General que esta ubicado en la ciudad de Chicago. Su cast inicial estaba conformado por el carismático pero tranquilo Dr. Mark Greene (Edwards) y su mejor amigo, el pediatra Doug Ross (George Clooney), la Dra. Susan Lewis (Sherry Stringfield), la enfermera Carol Hathaway (Julianna Margulies), el Dr. Peter Benton (La Salle) y el estudiante de medicina, John Carter (Noah Wyle).

La personalidad diferente de cada integrante de la sala de urgencias, así como sus aspiraciones como traumas y acciones, se conjuntaban con los casos que recibían, generalmente de trauma (los cuales eran bastante fieles a la realidad) y que luego no solo tenían repercusión con diferentes especialidades, sino como lo manejaban los mismos protagonistas, llegando a haber tramas de todo tipo. Desde el acoso que recibía Carter por parte de Benton hasta los romances que se llegaron a gestar, sobre todo entre Greene y la Dra. Corday (Alex Kingston), así tratar temas de actualidad, como la eutanasia, la drogadicción, el trastorno obsesivo compulsivo y la homosexualidad.


Comentario personal: Nunca me costó decidir que estudiar. Lo que sí me fastidio fue el proceso para lograr mi título, en especial los primeros años. No sabía que la carrera fuese tan demandante, al grado que mi salud mental estuvo en riesgo mucho tiempo (y aun lo sigue, más con lo que estudie, jeje). Era lógico, ya que como dije de manera previa, me había criado con el glamour y lo mejorcito. Doogie Howser no tocaba estos temas y apenas un par hablaban de lo que realmente quería hacer el protagonista al salir de la carrera de medicina. El resto eran diabluras de adolescente o el como crecer sin volverse loco.

Y es curioso que E.R. se estrenase al mismo tiempo que empecé la universidad. Como es lógico, mis compañeros y un servidor la veíamos con mucho interés y soñando con llegar a ser como los protagonistas, donde hacían canalizaciones milagrosas o abrían tórax como si fuese cosa de todos los días. Por supuesto, la serie tenía algo de "cache" y despertaba emoción, aunque también tocaban temas que luego se volvieron centrales en mi vida, como la presión de las jerarquías.

Esto en medicina, al menos en mis tiempos, era algo común. Amanecías como un simple achichincle, mucho menos que un cacaro de cine, pero al pasar el tiempo terminabas como un interno, que pese a no tener título, tenía más rango y conocimiento que un recién ingresado. Esto en la serie lo ponían de manera muy amena y a la vez dura, con el Dr. Benton y Carter. El primero era un sujeto arrogante, demandante y poco tolerante. Muy inteligente, pero pedante. Aquí es como se veía la experiencia de Crichton en el campo, ya que muchos residentes de grado avanzado e inclusive internos tenían esa misma actitud. Claro, los había algunos que eran pura fachada, pero otros como Benton, que te enseñan a la vieja escuela.

Por supuesto, para las generaciones que vivían ese momento, como un servidor, nos identificamos con Carter. El estudiante de medicina inteligente, pero bastante inexperto, que al principio creía que todo sería miel sobre hojuelas, pero que en el primer episodio termina medio muerto y afuera del hospital, exhalando aire por la frustración y el cansancio, mientras ve al Dr. Greene jugar baloncesto como si nada. Técnicamente Carter se volvió mi personaje favorito y fue casi un fiel reflejo de lo que me paso durante aquellos años en la carrera. Inclusive, ese momento donde se convierte en médico interno y solo por creer que conoce a Benton, este le terminara apoyando, pero finalmente cae en un ridículo enorme por su egocentrismo.

Esto es lo que hacía que E.R. fuese tan emblemática, al menos en sus primeras temporadas. Realmente te ponía en el contexto de un auténtico hospital, con sus problemas aquí y allá, pero también sus pequeños triunfos. Aunque algunos momentos, lógico, estaban algo novelizados, el resto se mantenía en una raya de austeridad, sangre y de realismo muy estricto. Inclusive, el niño bonito de Clooney despedía un carisma abrumador por su forma de pensar y tratar a los niños, lo cual hacía un contraste con Greene, que era tranquilidad y paciencia (pese a haber vivido ciertas situaciones al límite). A la par teníamos a Carol, la enfermera que se vuelve pareja de Ross y que terminan viviendo juntos de manera feliz.

A este gran cast, pronto se le unieron personajes igualmente carismáticos como Corday, Romano, Weaver, Kovac o Abby Lockhart, que en su momento, para la sexta temporada, pese a la pérdida de Clooney, hacían una delicia de la serie, ya que había muchos hilos argumentales como la personalidad de los protagonistas se iba desarrollando de forma estupenda, llegando a su culmen en la sexta temporada, con la muerte de Lucy Knight, estudiante de Carter y que muere apuñada por un paciente esquizofrénico. Aquí es cuando se alcanzó un punto altísimo y que pese a la pérdida de personajes como Lucy, los demás y la misma historia podían sacar la cosa sin problemas.

El detalle vino a raíz de la octava temporada, cuando siento que el show se desmadro horriblemente. De forma extraña, esto coincidió con la época más feliz pero a la vez triste de mi vida, esto para el 2003 (cuando se emitió la octava temporada, al menos aquí en México) y que se refiere a la lucha que el hizo Dr. Greene para vencer al cáncer, con un resultado funesto. De allí, E.R. se vino para abajo poco a poco y aunque quedaba Carter, ya como el líder, los personajes secundarios que llegaron ya no tenían el mismo empuje. Es cuando la serie entró en un periodo sumamente telenovelesco, pero así horrendo, que se centró sobre todo en Abby, que los guionistas parecía que no la querían hacer feliz, teniendo una madre díscola, luego engañando a Kovac con Stanley Tucci (jeje) y finalmente haciendo ver que igual tenía trastorno bipolar.

Estos eventos y aunado a que había entrado al internado, me terminaron por alejar casi en su totalidad de la serie. Mis compañeros que habían crecido también con ella, opinaron lo mismo y es que pasaron de una medicina realista y con personajes carismáticos pero muy humanos, a novelizar demasiado sus personalidades y sobre todo, a crear eventos que a veces no tenían ni pies ni cabeza. Para colmo, se empecinaron en matar a los personajes que habían tenido un desarrollo genial como Pratt o Romano. Tal vez lo único rescatable de estas temporadas fue el desarrollo de Archie Morris. Paso de ser un pusilánime en todo el sentido de la palabra, a ser cuasi la insignia de E.R., emulando a Greene en muchos aspectos. De forma lamentable, ya no le dio para más, ya que cuando vivía su mejor momento, se dio por terminada la serie.


Claro, estos detalles los vi de manera posteriori, ya entre el 2009 y el 2010, cuando la serie le dieron repetición en el Warner Channel y ya podía verla por mis propios medios. Tal vez lo único que recuerdo fue el capítulo final, que inclusive llegue a bajarlo en su momento y verlo en inglés, llegando a sacarme una lagrimita casi al final. Hubiese sido más, pero como comenté de forma incisiva, E.R. perdió mucho fuelle a partir de la novena temporada. Abby, que venía a ser el personaje de relevo, el que funcionaba mejor, aun más que Carter, se desinfló y luego le dieron tantas vueltas que me termino mareando. Igual los personajes secundarios como el que hacía Linda Cardellini o Shane West jamás me terminaron de caer. No obstante, quien más me decepciono, fue el personaje de Parminder Nagra, que luego de verla en "Juegos del Destino", acá me hizo un personaje muy cliché y que fue perdiendo empaque conforme avanzaba la serie.

Al final, E.R. se fue con más pena que gloria y el manejo de personajes no fue el mismo, lo cual coincidió con la producción y donde los actores pidieron retirarse en su momento de la misma, para evitar ser quemados de una forma u otra. Esto fue tan dramático que inclusive el gran tema compuesto por James Newton Howard, fue sustituido en las últimas temporadas, demostrando que los propios productores terminaron quemando el serial por sí mismos (y que luego fue recuperado, irónicamente para los últimos minutos, cuando la hija de Greene aparece ya como externa con el cast que logró quedarse hasta el final).

Inclusive, el doblaje también se vio afectado de gran manera por estos cambios. Comenzando con un cast impresionante, que iba desde Arturo Mercado hasta Mario Castañeda, ya los últimos capítulos tenía actores de doblaje que en aquel entonces eran novatos, y que por ello, las actuaciones no eran las mismas de antes, haciendo una gran diferencia entre los que se mantenían (como Sylvia Garcel o Rebeca Manríquez).

Si lo comparo con mi vida, a diferencia de otros productos que he mencionado, debo decir que E.R. no coincide de forma puntual. Es más, el alejamiento que tuve de la serie fue por ella misma que por algo personal. Sí, había entrado al internado y tenía menos tiempo, pero las repeticiones no faltaban. El problema es que luego de la "locura de Abby y Kovac", ya no me intereso seguir con la misma. Aunque debo confesar que volví a verla, ya para el 2009, cuando mi vida se había estabilizado en todos sentidos, aunque con las impresiones que acabo de mencionar.
El relevo generacional.

En conclusión, "E.R. Urgencias", fue una gran serie, bestial en su momento. Tenía historia, personajes, realismo y un toque de carisma basado en la conjunción de todo lo anterior, que inclusive supo aguantar la salida de una de sus estrellas en su momento. Sin embargo, la muerte de Greene terminó por sellar su destino. Irónicamente, se fue muriendo poco a poco, pese a los intentos de revitalizarla de un modo u otro.

Pese a que la serie no me enseño gran cosa sobre mi carrera, el hecho de verla y a la vez irme a alguna guardia, me hacía ser parte de la misma. Me daba esa inspiración y motivación extra que en ciertos momentos lo necesitaba. Por eso, al recordarla ahora, no puedo evitar sentir cierta molestia. No me pareció justo que acabará así y que al final, pocos se acordaran de ella o que lo hicieran con cierta desilusión. De todas formas, espero un día conseguir la serie y volver a disfrutar, al menos sus primeras temporadas.

¿Recomendable? Por supuesto que sí. Por cierto, abajo el vídeo con los personajes principales de toda la serie.


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Saludos a mi mujer ^^, así a quienes disfrutaron y disfrutan de esta enorme serie. 

jueves, 25 de agosto de 2016

Leyenda Urbana: La Colonia de Roanoke

Últimamente no había posteado nada sobre el tópico de Leyendas Urbanas, porque la mayoría me parecían sumamente aburridas o repetitivas. Es el problema de ser un tópico que me agrade y que en el blog he tocado de forma asidua. El detalle es que pensé que había más relevancia en este tipo de temas y resulta que no, que la Internet repite muchos temas con ligeras variaciones. Por ello, igual ciertos vloggers los he dejado de ver por repetir hasta el hartazgo lo mismo una y otra vez. 
Claro, tampoco quiero pasarme al lado gore o sangriento, que de eso hay mucho en los videos que se sacan en el "tubo" de manera constante. Igual pensaba ya sustituir este tema por uno de asesinos seriales y hacer una especie de descripción "psico-psiquiátrica" del malhechor en cuestión. Sin embargo, nuevamente el Frikipodcast fue mi salvador y hablaron de un tema que me pareció harto interesante: la Colonia de Roanoke. 

Como saben, la historia es uno de mis temas favoritos. Sin embargo, como me he enfocado en el tema bélico, he descuidado otros tópicos que me parecían igual de interesantes y cripticos, como la colonización europea en América. Sí, todo mundo sabe lo de Cortés y su conquista del Imperio Mexica, pero ¿Qué paso con los ingleses? ¿Con los portugueses? Era obvio que los tesoros y el oro no iba solo a manos españolas o portuguesas, sino también en poder de los británicos. 

Este deseo de oro provocó uno de los misterios más increíbles pero olvidados en los últimos años: la desaparición de más de 100 colonos...y sin saber como, porque o donde. Así que la siguiente entrada se enfocará en como surgió esta leyenda "colonial". 


La Colonia de Roanoke de la isla de Roanoke en el condado de Dare, actual Carolina del Norte, Estados Unidos, fue un intento del siglo XVI de la reina Isabel I de Inglaterra de establecer un asentamiento inglés permanente en América. Sir Humphrey Gilbert financió y organizó originalmente la empresa, antes de ahogarse en 1583 durante un intento infructuoso de colonizar San Juan de Terranova. El hermanastro de sir Humphrey, sir Walter Raleigh, obtuvo posteriormente la carta real entregada a su hermano por la reina Isabel I y más adelante llevó a cabo los detalles del documento mediante sus delegados Ralph Lane y Richard Grenville, el primo lejano de Raleigh.

El último grupo de colonos desapareció durante la Guerra anglo-española, tres años después del último envío de provisiones desde Inglaterra. Su desaparición dio origen a su sobrenombre de "La colonia perdida". Hasta hoy siguen sin hallarse pruebas definitivas sobre el destino final de los colonos.


Antecedentes: la mayoría tiene la idea de que la primera colonización inglesa en el continente americano fue gracias a los colonos puritanos que venían en el barco Mayflower. Algo que tanto se ha mencionado en comics y caricaturas de corte gringo. Sin embargo, el primer asentamiento oficial de la Corona Inglesa (y que duró para contarlo un rato), fue Jamestown en Virginia, esto 1607. Los colonos proclamaron las tierras en nombre del rey Jacobo I y dieron paso a lo que fueron los primeros asentamientos ingleses en la región. Plymouth, más de 20 años después, sería el primer pueblo americano, asentado en la zona de Nueva Inglaterra (sí, precisamente fundado por los pasajeros del Mayflower).

No obstante, ya antes, Isabel I había dado "poderes" a ciertos ciudadanos para que pudieran colonizar tierras del Nuevo Mundo. La reina inglesa se sentía presionada, ya que España y Portugal habían conquistado grandes franjas de terreno e inclusive navegantes de dicha nacionalidad se habían posicionado en Florida. Así que presionando a viejos corsarios y piratas que sabían de navegación, varios tomaron dichas patentes, entre ellos, Humphrey Gilbert. 

Este irlandés y militar, había logrado numerosas expediciones hacia lo que era el norte del continente americano, como la región del Canadá y parte de Nueva Inglaterra. La colonización inglesa era muy peculiar y diferente a la española. Esta última estaba fundamentada en la fe católica y por ello, la conquista de territorio y pueblos, solo era para engrandecer y propagar el catolicismo. En cambio, los ingleses y otras nacionalidades de corte protestante veían las nuevas tierras con un fin más económico (lo cual aclaro, también era algo primordial con los españoles, pero más velado). Por ello, a diferencia de los avances españoles que eran a cargo de militares y religiosos, las tierras del norte estaban llenas de piratas y renegados que huían de las leyes inglesas.

Gilbert pensaba distinto y era más parecido a sus vecinos españoles, como Magallanes o Vasco de Gama, creyendo que había una ruta en el norte del continente que le podría llevar hasta la misma China. Financio varios viajes por subalternos que terminaron fallando. Finalmente, la patente de colonización que obtuvo de la reina Isabel I estaba por expirar en 1584 y esto provoco que organizara un viaje al vapor que al principio tuvo éxito. Sin embargo, la falta de oro y recursos termino por hacer caer el proceso y Gilbert regresó a Inglaterra bastante quebrado. Lamentablemente no alcanzó a llegar, ya que en una tormenta, su barco encallo y se hundió junto con él y su tripulación.

Curiosamente, Walther Raleigh, hermanastro del fallecido, fue quien tomó el relevo (y la patente) de la colonización, así que organizo varios viajes con sus achichincles para lograr la tan ansiada hazaña.


Roanoke: A principios de 1584, dos hombres de Raleigh llegaron a una isla de Roanake, en el área del actual Virginia en EUA. Luego de contactar con los nativos, en especial los croatoan, volvieron con dos de estos hombres al Viejo Mundo. Gracias a sus conocimientos se pudieron hacer mapas y delimitar la geografía del lugar. Esto provoco que Raleigh enviase una segunda expedición con 5 naves en 1585. No obstante, los problemas de disciplina y del tiempo en el Atlántico, provoco que la expedición se retrase bastante, en especial el navío Tiger comandado por el subalterno de Raleigh, Grenville. 

Este finalmente logró llegar a Roanoke en junio de 1585. Sin embargo, un encallamiento y la lucha con los nativos locales, provocó que las cosas se pusieran color de hormiga. Grenville dejó un destacamento para mantener el lugar y partió como pudo a Inglaterra. Durante los siguientes meses, la colonia logró mantenerse por los pelos, ante la falta de alimentos y el ataque de los indígenas. De forma curiosa, Francis Drake pasó por el lugar y como iba de vuelta a Inglaterra, ofreció llevarse a los que quisiesen con él. Varios aceptaron y se fueron con el pirata. Sin embargo, la nave de provisiones de Grenville no tardo en llegar y encontraron el fuerte colonial semiabandonado.

Grenville volvió a fundar el lugar y trato de hacer paces con los indígenas, lo cual no resultó nada bueno. Finalmente, dejó un destacamento y se volvió nuevamente a Inglaterra a informar lo sucedido. Sin desanimarse, Raleigh encargó otra misión, esta vez con otro compadre suyo, John White, el cual cuando llegó a Roanoke, se llevó una sorpresa: el fuerte había sido abandonado y solo se encontró un esqueleto en el lugar. Con cierto temor, White y los colonos volvieron a levantar el fuerte. No obstante, los intentos de amistad con los croatoan fueron infructuosos, lo cual ocasionó el miedo entre los colonos, más cuando uno de sus integrantes más importantes fue asesinado por los aborígenes. 

White, presionado por la gente, salió hacia Inglaterra, prometiendo víveres y ayuda, esto para finales de 1587. Sin embargo, la guerra anglo-española y la falta de dinero provocó que por tres años no pudiese volver al fuerte. Estaba angustiado, ya que había dejado a su hija y su yerno junto con su nieta recién nacida (la primera en el continente americano, de origen inglés) en el lugar. Finalmente, en 1590, aprovechando un ataque corsario, partió en una nave pirata y de paso llegaron a Roanoke. 

La sorpresa para White fue mayúsucula: el lugar estaba vacío, el fuerte había sido desmantelado de forma normal, pero no había señal de nadie ni cerca ni en los alrededores. Solo una misteriosa señal, la palabra Croatoan, tallada en un árbol (y un "Cro" en otro árbol más) estaba en el lugar. White trato de investigar, pero las condiciones climatológicas y la presión corsaria lo obligaron a dejar el lugar sin más. 
Posteriormente, Raleigh trataría de investigar lo sucedido con la colonia en 1602, teniendo más recursos y marineros bien pagados. Sin embargo, la recolección de materia prima y el mal tiempo obligaron de nueva cuenta volver a Inglaterra, donde finalmente sería arrestado por traición. 


El misterio: Roanoke sigue siendo motivo de misterio hoy en día. Aparte de la desaparición de los 107 colonos, no se puede dejar de ver que el lugar siempre fue motivo de muchas broncas. El establecimiento del fuerte fue fuente de muchos problemas, al grado que por una u otra cosa, fue abandonado o destruido, tanto por causas internas como externas. La palabra Croatoan, haciendo referencia a una de las tribus locales, es otro misterio y más cuando White le había dado ciertas indicaciones a los colonos sobre lo que podían hacer en caso de que algo sucediese (como el tallar una cruz de Malta). Sin embargo, fuera de esta palabra, no se encontró nada más. Ni tumbas, cadáveres o señales de lucha. Como se dijo, inclusive el fuerte había sido desmantelado en parte. 

Por supuesto, las teorías más disparatadas son las de tipo sobrenatural. La primera es que hubo una enorme abducción OVNI en esos años y que los habitantes fueron secuestrados por extraterrestres. De esto se tienen testimonios de videntes que afirman haber contactado con el alma de los colonos o que varios de estas entidades espaciales comentaron con abducidos más recientes. 

La otra es que el pueblo Croatoan se refería como una suerte de entidad espiritista y que gracias a sus rituales, habían logrado envenenar la mente de los colonos, haciendo que se atacaren uno a los otros. Por supuesto, esto último es muy debatible, ya que no se encontraron señales de lucha en el lugar. 

La más aceptada es que los colonos abandonaron el fuerte por voluntad y se terminaron integrando con las tribus locales. No es exageración en decir que muchos colonos de aquellos años vieron a nativos de ojos claros y pelo rubio. Claro, no se explica con quienes o como, ya que una cantidad importante de colonos pudieron engendrar muchos más nativos de características caucásicas. Sin embargo, los testimonios son escasos y se inclinan más hacia que fueron esclavizados y murieron en tal situación, salvándose solo unos pocos. De esto se han escritos muchos libros, donde se afirma que varios pueblos de la región pudiesen ser descendientes directos de los de Roanoke. 


Otra teoría afirma que el pueblo se termino por fastidiar y decidió regresar por sus medios a Inglaterra. Lamentablemente, en el camino morirían por una tormenta o que al construir el barco, se acabaron los recursos y murieron por hambre. Igual se ha dicho que los españoles atacaron el lugar y esclavizaron a los indefensos habitantes, llevándoselos fuera de allí. Sin embargo, la falta de lucha sigue siendo un factor en contra de alguna teoría de violencia. 

La leyenda dice que los colonos de Roanoke echaron una maldición sobre los futuros colonos ingleses por haberlos abandonado y por tal motivo, Jamestown y otros lugares en su momento sufrieron el ataque de indígenas de forma importante, al grado de ser abandonados. Finalmente, el establecimiento de Plymouth y otros pueblos terminarían por erradicar la supuesta maldición. Claro, esto sonará fantasía pero ahora todo es aceptado, ya que pese a la arqueología moderna ha encontrado muchos lugares emblemáticos en los Estados Unidos, los colonos de Roanoke siguen siendo un objeto de búsqueda por especialistas de todos los campos. 

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Saludos a mi Hinata sama :3, así a quienes gustan de este tipo de leyendas urbanas más históricas. 

miércoles, 24 de agosto de 2016

Spotlight: cuando el periodismo rulea

Las entradas en el blog han disminuido dramáticamente en este mes. La razón es que (Gracias al Todopoderoso) el trabajo ha aumentado bastante y lo único que quiero hacer en mi poco tiempo libre es estar con mi esposa, tirados en el sofá viendo la TV o platicando. Eso también ha provocado que la cantidad de tópicos que hay por reseñar se haya ensanchado de manera importante. Al menos no tengo escasez de ideas, el problema es el tiempo para escribirlas en el blog. Al grado que películas como "Buscando a Dory" aun se encuentren en la papeleta.
 
Como sea, he comenzado a darle prioridad a los temas que tengo más atrasados y uno de ellos, es la película ganadora del Oscar a mejor filme y a mejor guión original de este año: Spotlight. Ya en su momento quise ver esta película, pero nuevamente el trabajo como otras cuestiones me estuvieron relegando la ida al cine, hasta que tuve que esperar la típica versión descargable libre de impuestos. Así que aprovechando un día que tenía limpieza, la puse mientras sacudía la casa. Debo decir que fue de las mejores dos horas que pase en esos días.
 
De antemano lo digo: Spotlight es recomendable, pero en serio. Directa, abrumadora, contundente pero sobre todo imparcial. Con razón decían que este reportaje, que descubrió la red de pederastia por parte de sacerdotes en Boston, había sido uno de los últimos y más grandes ejercicios de periodismo de los últimos años. Vamos a ver más adelante porque.
 
 
Argumento: Es el año 2001 y el prestigioso diario Boston Globe ha contratado a un nuevo editor en jefe, Marty Baron. Este de manera inmediata comienza a cambiar algunas líneas editoriales, pero sobre todo, encarga a Spotlight (un equipo de investigación periodística del mismo diario) que averigüe el caso de encubrimiento de sacerdotes pederastas por parte del Arzobispo de Boston. Al principio un tanto desconcertados, los reporteros comienzan a abrir líneas de investigación y se dan cuenta de que tales sucesos no son aislados y que en realidad pertenecen a una situación mucho más grave que existe dentro de la Iglesia Católica. Esto culmina con la publicación de un reportaje escandaloso pero bastante serio a principios del 2002 que orilló a un choque polémico hacia la Iglesia.
 
Comentario personal: el problema con las películas actuales, por más que traten de pregonar lo contrario, es su enfoque tendencioso. Siempre lo hacen con un objetivo o algo entre la mira, aunque sea de manera muy superficial. No niego que Spotlight llegue a tener algo de eso, pero hasta el momento, ha sido el producto más imparcial que he tenido el gusto de ver en estos últimos años.
 
Y es que el primer problema que puede representar la reseña de Spotlight es que es una película hecha para escandalizar o para exponer algo sucio, tal como hacen Moore y otros tantos. No, Spotlight hace una reseña de esos angustiosos y largos meses del 2001 donde los reporteros de dicha unidad, trataron de sacar información sobre los curas pederastas, pero de una manera limpia, tranquila y sin buscar la noticia fácil. Apoyado en unas actuaciones bien hechas y donde Ruffalo y Tucci son los que mejor salen parados, en especial con los comentarios que sueltan mientras dialogan sobre la intervención del segundo, un abogado especializado en abuso infantil.
 
Esto, aunado con una lucha contra el prejuicio cultural y religioso, lo cual esta manejado de manera sutil pero contundente (como cuando el Arzobispo Law le entrega una Biblia católica a Baron en una entrevista), hace que el filme sea una delicia en todo momento. Empieza un tanto lento, pese a que las primeras escenas hacen enfoque al encubrimiento de la policía de Boston en los años setentas a un caso de abuso sexual por parte de un sacerdote. La contratación de Baron, su cambio de enfoque y las críticas que recibe por esto, dan a entender que es una película de ritmo semilento.

Pero en el momento que el equipo de Spotlight comienza a investigar, la película agarra un ritmo vertiginoso y sobre todo, no deja de ser objetiva y abierta en todo punto. Muestran como los reporteros llegaron a la información y como está llegó a estar clasificada, gracias a los contactos y el poder de la Iglesia para encubrir esto. No obstante, el momento más potente es cuando se contacta a un experto, antiguo sacerdote, que refiere datos espeluznantes sobre el abuso sexual infantil en los sacerdotes, donde lo llegó a catalogar como un rango de "enfermedad mental". Esto en términos simples, significa que tiene relevancia estadística. Es decir, un padecimiento o problema debe tener al menos un 1% de una muestra apreciable para que se considere no solo patológico, sino también relevante.
 
Esto se ve más ejemplificado en el campo de la psiquiatría. La esquizofrenia, pese a no tener una base neurobiológica bien establecida, es considerada un padecimiento en toda su regla, debido a que sus síntomas y características se repiten de manera constante y casi invariable, en al menos un 1% de la población que dice tenerla. En otras palabras, la pederastia en el clero católico es tan común que sí tuviéramos 100 sacerdotes, al menos uno es pederasta, lo cual es alarmante en muchos sentidos. Lo peor es que Spotlight saco a relucir que al menos un 5 a 10% de los clérigos tienen dichas practicas, viéndolo como un suceso alarmante y poco conocido.
 
Aquí vemos otro punto genial del filme, ya que contrasta este abismo con la ignorancia cultural que hay al respecto. No solo reflejado en los habitantes o personas comunes, sino inclusive en los propios reporteros y en la percepción que se tiene de Boston, que pese a ser una de las ciudades principales de los Estados Unidos, de manera interior aun se refleja como si fuese un pueblo, lo cual indica el solapamiento de las autoridades a lo que dice el Arzobispo Law, que de manera rápida se perfila como el villano a vencer (y que en todo momento se comporta como tal, primero tratando de manipular la información, amenazando de manera indirecta a los implicados con el caso y luego solapando la conducta de sus curas), lo cual se remata con su "exilio" al Vaticano, donde se le da un puesto de honor pero sin valor alguno, pero también sin ser juzgado.
 
Finalmente, el punto que más admiro de la película es la notoria imparcialidad con la cual se maneja. Sí, hay testimonios o comentarios que rompen el corazón o que te orillan a pensar mal de manera inmediata de la Iglesia, pero los reporteros mismos reflejan cierto escepticismo en el trato y recibimiento del material y como lo van comprobando, para no caer en falsos movimientos. Lo mejor, es curiosamente el último tercio, donde con tanta evidencia (aunque no contundente), varios integrantes de Spotlight le urgen al su jefe a publicar lo que llevan. Este, en un ejercicio de valor, les dice que esperen. Y es que varios documentos, que se consideran clave en la investigación, están por abrirse, pero eso podría hacer que la nota fuese "robada" por otro equipo en el intervalo. Aquí es donde la película cae en un ritmo semilento nuevamente, pero a diferencia del primero, tiene mucho más impacto, ya que nos mete en un trajín de espera con respecto a la publicación, lo cual al final ocurre y que resulta tener un impacto mediático.
 
Por supuesto, no todo es miel sobre hojuelas en la película. Como es una especie de docu-drama, la acción esta muy disminuida y los diálogos muy extensos. Para un espectador que busca algo más de ficción o de drama, le podrá resultar aburrido. Sin embargo, a mi me pareció más impactante y sobre todo realista. No íbamos a esperar a Mark Ruffalo corriendo con los papeles en mano y rompiendo paredes para conseguir los documentos. Sin embargo, la atmósfera y los diálogos son atinados que le dan ese aire de suspenso genial.
 
La película tiene tal impacto, que inclusive el doblaje de corte argentino no me peso en absoluto. Hasta eso debo decir que no lo sentí en ningún momento y hasta la voz que le dan a Ruffalo me pareció muy adecuado, pese a alejarse de ese registro que tengo en mi memoria. La música de Howard Shore no es sobresaliente, pero sabe puntuar algunos momentos de alta tensión, como cuando Meléndez está en el juzgado o el momento que la reportera Sasha Pfeiffer (Rachel McAdams) se encuentra conmocionada con la información que va recolectando de los testigos.


En conclusión, "Spotlight" la considero una película redonda en todos sentidos. Buenas actuaciones, buena historia, ritmo estupendo y sobre todo, con una enorme dosis de imparcialidad, que le quita ese aire nefasto que tienen otros productos que buscan el escándalo fácil. Es una película seria y que sobre todo, sabe decir las cosas sin pelos en la lengua. Lo mejor, es que está dicho de tal forma que no incomoda o molesta gravemente. Lo digo porque soy un católico practicante y ver así escuchar esto, más que producir asco o malestar, me despertó pena y tristeza. Con razón, recibió el premio Oscar en categoría de mejor guión y película (aunque claro, como he dicho, los Oscares tampoco deben ser un canon, aunque en esta ocasión doy toda la razón).
 
Recomendable por donde se vea. Recomendable.
 
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Saludos a la dueña de mis quincenas :3, así a quienes gustan de este buen cine.

jueves, 18 de agosto de 2016

ERA: una tercera y tal vez definitiva parte

Me da gusto cuando un proyecto llega a tener continuidad y sobre todo, mantiene la esencia de sus inicios, pero sin perder esa renovación que a veces tanta falta le hace. Solo pocos artistas, personas o grupos logran conseguirlo y por ello perduran con el paso del tiempo, no solo como "Clásicos", sino como los referentes en su estilo.

De forma lamentable, "ERA" tenía para ser parte de ese selecto grupo de inolvidables, pero que en algún momento de mediados de la década pasada, se fue dando de tropezones y finalmente tuvo que hacer lo que muchos artistas para levantarse un poco: adaptar grandes obras maestras a su estilo. Eso dio origen a los albúmenes "Classics I y II", que aunque son geniales a su propia manera, en realidad distan mucho del estilo que caracterizo a este grupo a finales de los noventas. 

"The Mass" fue la última gran joya y de allí, un cambio de voces y de estilo terminaron por dejar a ERA semienterrado, en especial con el disco "Reborn", que me pareció tenebroso y sin la pinta de carisma de los anteriores. Curiosamente, "Classics" sí logro darle cierto realce y debo decir que al menos tres a cuatro rolas de estos discos merecen la pena escucharse, aun cuando sean refritos. Así que aquí vamos por la tercera (y creo última) parte de los grandes éxitos de ERA.


-Thunder Flash


Formando parte del "Classics II" que salió en el 2010, esta rola adapta el concierto para violín número 1 del gran Tchaikovsky, debo decir que Eric Levi y los suyos hacen una genial adaptación, no solo manteniendo el estilo que caracterizaba al grupo en sus inicios, sino dándole ritmo y una cadencia que ejemplifica a la perfección el título que le dieron a la adaptación. En su momento me encanto y la escuchaba a cada rato, en especial para escribir fanfics. Destacan sobre todo los violines que se unen a los instrumentos de percusión que los hace resaltar mucho más y le dan ese aire moderno. Como siempre, las rolas de ERA se caracterizan por dos movimientos que se intercalan por uno más lento pero que no demerita en absoluto la melodía original. De los mejores refritos que hace el grupo de un grande. 


-Divano


Perteneciente al segundo álbum, llamado ERA 2 que salió en el 2000, debo decir que es bastante menospreciado por el público y la crítica. Sí, el primer álbum sacó Ameno y otras rolas que son geniales, pero siento que el grupo llegó a su plenitud con esta producción, donde tenía melodías de altísimo nivel como esta y que mantenían mucho del estilo de sus primeros años. Lo que más me agrada de Divano es ese ritmo medieval muy característico pero a la vez moderna que aun cuando la escucho, me recuerda a las épocas de caballería de alguna u otra forma. Amén de que le tengo mucho cariño a este BGM debido a quien me lo regalo en su momento y luego que me sirvió para motivarme cuando estaba en la universidad. Y es que la percusión de la rola se disparaba en momentos que me daban ese impulso en el momento necesario.


-Voxifera


"The Mass" fue un álbum ampliamente promocionado y que salió en el 2003. Aun recuerdo como varios comerciales de TV le dedicaban odas a esta tercera producción de ERA, que sí, mantenía el impulso de sus primeras producciones, pero que tenía cierta decadencia, en especial porque abandonan un poco el estilo medioevo y se enfocaban más en algo de tipo gregoriano. Claro, la instrumentación seguía siendo de primer nivel, pero las voces corales ya no tanto. Voxifera es de esos antiguos vestigios de esa música que tanto me gustaba y que me parecía estupendo que fuese de las últimas rolas del CD que en alcancé a comprar en las navidades del 2004 (lo cual considero uno de los mejores años que tuve en aquel entonces). Esta rola es bastante movida y aun hoy la uso para momentos de acción para escribir o inspirarme. 


-A Brand New Day


Desde que vi "Capitán de Mar y Guerra", muchas melodías de corte clásico se me quedaron grabadas a fuego en la memoria. Una de ellas, es el genial concierto para Chelo 1 de Bach, el cual se escucha cuando "The Surprise" divisa a las islas Galápagos por primera vez. De allí, cualquier referencia a esta música hace que salte enseguida. Por ello, ver que ERA había adaptado esta rola (en el Classics II) me produjo un sentimiento encontrado. Por un lado me gustaba que le pusieran su estilo, pero a la vez que la hicieran pedazos, me tenía conflictuado. Por suerte, la cosa funciona bastante bien y aunque el inicio es netamente una copia, conforme avanza la melodía se va despegando de la original y le crea su propio estilo que me recuerda de nueva cuenta a los buenos inicios del grupo, donde de forma curiosa, los coros infantiles le dan un aire mucho más potente y hasta con tintes de genialidad.


-Sentence


Otra rola perteneciente a mi gustado "ERA 2" del 2000, debo decir que me encanta el contraste entre las dos líneas que sigue la canción. Por un lado, suena a una rola con un toque marcial, casi ceremonial, mientras el contraste viene la voz coral femenina que le da un toque formidable entre moderno y hasta blasfemo, que encaja en toda regla, dándole originalidad a la rola, que repito, brinca entre un aire moderno hasta uno antiguo, el cual se recalca sobre todo en una parte donde los coros masculinos hacen una invocación fabulosa. Reitero, este álbum es de mis favoritos y es que aunque las rolas no tenían la presencia del anterior, por sí solas eran bastante identificables y con mucha originalidad. Definitivamente, era el cenit de ERA, una lástima que luego Eric Levi y compañía no supieron aprovechar este impulso de otra manera. 

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Saludos a mi esposa ^^, así a quienes gustan de este grupo. 

Voces de Chernóbil: gran libro, pero no de mi gusto.

Hace unos meses se cumplieron 30 años del desastre de Chernóbil. Las huellas e impresiones que dejó tal suceso en el pueblo ruso, bielorruso y ucraniano aun siguen latentes. Como prueba, esta el libro que técnicamente lanzó a la fama a la escritora Svetlana Aleksiévich hace unos pocos años y que le hizo merecedora del premio Nobel de Literatura en el 2015.

Obviamente, no comencé a leer dicho libraco por el curriculum de la escritora. Sí me preguntan, casi no leo nada de los premios Nobel (bueno, Pearl S. Buck es otro cuento) y la razón es que siento que entro en un mundo elitista que muchos snobs o gente más preparada tiene mucho más conocimiento. Leer lo considero un pasatiempo y un gusto, no una forma de mostrar cultura o superioridad. Sin embargo, el que entrara en una obra como la de Aleksiévich fue por un tema que siempre me despertó honda impresión: el desastre nuclear de Chernóbil.

Cuando este sucedió, un servidor era demasiado pequeño para recordarlo. Sin embargo, fue un tema que se volvió recurrente a principios de los noventas, cuando muchos programas televisivos hablaban del hongo atómico que se había esparcido por Europa y que había provocado enfermedades relacionadas con la radiación. La Guerra Fría había acabado pero la sombra atómica de Hiroshima y Nagasaki se había reverdecido con Chernóbil. Justamente uno de esos tópicos toca el libro de la autora y lo hace de manera escalofriante.

Sin embargo, debo decir que no salí contento de la lectura. No es por la autora, sino por mi mismo y es que esperaba otra cosa. Así que la siguiente reseña solo es un punto de vista, que debe ser tomada como eso. Sí realmente tienen interés, es mejor que lo lean y que cada uno se forme su criterio. De forma lamentable, Svetlana Aleksiévich no es para mí.


El autor: Svetlana Aleksiévich nació en Ivano-Frankisvk, una ciudad del oeste de Ucrania en 1948. De padre bielorruso y madre ucraniana, terminó por mudarse a la patria de su progenitor, donde inclusive estudio periodismo en la Universidad de Minsk. Al salir, ejerció como profesora de historia en varias escuelas en Bielorrusia y también como reportera regional del oblast de Gómel.

Fue a finales de los setentas que un escritor ruso, Adamóvich le animó a escribir, mediante un estilo basado en la novela coral, una suerte de híbrido entre literatura y periodismo, el cual consiste en tomar testimonios de muchas personas de un evento determinado. Ante tal cosa, Aleksiévich comenzó a viajar y así formó su primer libro, "La Guerra no tiene Rostro de mujer", el cual narraba las aventuras y desventuras de las mujeres soviéticas en la Segunda Guerra Mundial. La fama obtenida con esto le permitió hacer otros dos más, uno enfocado en las madres de los combatientes de la guerra afgano-soviética y otro que hablaba del choque generacional que tuvieron muchas personas ante la caída de la Unión Soviética.

No obstante, el libro que la llevo al estrellato fue "Voces de Chernóbil" que ha llegado a traducirse en 20 idiomas y que tuvo su primera edición en español en el 2006. Tal alcance ha tenido dicha obra que inclusive sigue estando prohibido en su país natal, Bielorrusia. Debido a la cercanía de este país con el viejo aire soviético, la autora estuvo un tiempo deambulando en otras ciudades de Europa, hasta que al fin pudo establecerse en Minsk en el 2011. En el 2015 fue galardonada con el premio Nobel de Literatura, lo se considera un hito, debido a que sus obras son más de carácter periodístico que de ficción.


Argumento: a raíz del desastre nuclear de Chernóbil, Svetlana Aleksiévich se dio a la tarea de entrevistar a personas que estuvieron implicadas directa o indirectamente con dicho evento, esto por más de diez años. El libro recoge testimonios de madres, esposas, hijas, familiares, amigos, burócratas, médicos y también de los propios "liquidadores" (el personal que estuvo a cargo de la limpieza "nuclear" dejada por la explosión), no solo del período en que Chernóbil explotó, sino las consecuencias que vivieron a raíz de esto. Cada relato es único y no solo muestra la idiosincrasia del pueblo soviético y bielorruso, sino de la mentalidad que aun predomina hoy en día.

La autora.

Comentario personal: mi primer error con este libro fue verlo como una especie de prolongación de uno que me encanto especial, "Underground" de Haruki Murakami. Tal vez por la forma de escribir de este último o por la mentalidad japonesa, este último me pareció interesante, avasallador y muy claro en lo que quería mostrar. Sin embargo, con "Voces de Chernóbil" sí que me lleve un buen topetazo desde el principio.

Los primeros dos a tres relatos son un preámbulo desgarrador y bastante elocuente de lo que sucedió ese día en Chernóbil. Más cuando se cuenta desde la perspectiva de una esposa, de una madre y una hermana (por separado) de varios liquidadores que estuvieron justo en ese momento. El primer relato debo decir que es muy bueno y que narra a la perfección lo que sucedió, así las consecuencias posteriores. Es un buen prólogo para comenzar un libro que lamentablemente no llega a un punto sublime.

La razón es que luego de este inicio estupendo y desgarrador, los siguientes relatos son mucho más oníricos, hasta poéticos. Algunos hablan sobre la belleza de la naturaleza pre y post radiación, que tiene más un tinte romántico que de realidad. Por supuesto, no puedo negar que los pueblos eslavos son especialistas en hablar de esta manera (falta leer el romanticismo de Puskhin por algún lado). Sin embargo, aquí siento que la autora transcribe muchas palabras huecas y lejos de ponernos en el contexto, nos va alejando de eso. Lo peor es que estos relatos cuasi existencialistas se intercalan con unos mucho más duros y que te dan una muestra de como se manejaban las cosas en aquel país por esos años.

Esto lejos de ser empático, me termino generando una sensación de pesimismo y malestar poco grato. No es el que puedas ser considerado, sino más como un relato hecho para mostrarte lo más desgraciado del mundo y que sirve de morbo. No siento que haya sido el objetivo de la autora, porque algunas cosas son tan contundentes que te dejan con la boca abierta, pero de repente sentía que lo hacía más para una cuestión de "vender" el sufrimiento.

Algo que hubiese minimizado esta sensación hubiesen sido los relatos mucho más "duros". No aquellos que tengan una carga emocional fuerte, sino que hablaran de forma directa sobre los hechos y lo que sucedió después. Lamentablemente, esto llega hasta muy avanzado el segundo tercio, cuando ya tenía la sensación de aventar el libro por la ventana. Repito, tal vez alguien que le guste más este estilo de narrativa se sienta encantado, pero en mi personal me dejó bastante desagusto. A tal grado que cuando comencé el libro, esto para la primavera de este año, lo tuve que dejar aparcado por dos meses y luego en un ejercicio de autocontrol, me lo chutaba por páginas día tras día, hasta que lo acabe hace un mes.

Reitero. El libro no es nada gore ni tampoco cae en un dramatismo exagerado. Es duro, directo y cuenta las cosas como son (en especial las enfermedades y muertes que tuvieron liquidadores y sus familiares). Sin embargo, el relato de cada persona contrasta tanto, que en lugar de lograr una narrativa bien estructurada, tiene bajones y subidas demasiado pronunciadas. Hay personas que hacen una descripción estupenda y otros que se hunden en un montón de malabarismos mentales para llegar a un punto. Sí, original, pero tan pesado que no te permite agarrar vuelo con lo que estas leyendo.

Aquí es donde enfatizo mi gusto por "Underground", ya que Murakami supo ordenar o dar matices a cada relato y saberlos dividir, de tal manera que sabíamos que había en un nicho u otro. En cambio, aunque podía ser una sorpresa cada relato (y que la autora hace cierta división, más basada en el sentimiento de la crónica), en realidad resulta bastante pesado, más cuando uno es interesante o instructivo, mientras el otro es una crítica disfrazada del régimen que en ese momento envolvía a Bielorrusia.

Por supuesto, tampoco demeritó el valor sentimental e histórico de cada relato, que a su manera hacen ver las penurias que pasaron los involucrados y que aparte son tan bien escritos por la autora que te arrancan un suspiro como mínimo. Sin embargo, ese estilo tan romántico y tan lírico sí me llegó a fastidiar ciertos momentos. No obstante, pese a esto, el libro también aporta datos muy contundentes sobre el manejo de la información y de los enfermos a raíz del incidente que resultan muy claros y sobre todo dramáticos, haciendo ver a Chernóbil como un segundo Hiroshima, donde pese a conocer más de la radiación y sus efectos, los médicos y personas lo tomaban como los nipones de la década de los cuarenta y haciendo ver lo atrasado que se estaba en mentalidad.

Un punto fuerte y que me resultó muy importante, fue la forma en que el civil común encaró dicha amenaza. Como no podían verla o palparla, no la tomaban en cuenta. Esto, en una nación supuestamente desarrollada como la URSS, resulta escabroso. Por momentos me recordaba a lo oído o visto por un servidor cuando hacía mis practicas rurales de la carrera. Las personas por superstición o creencia, no pueden tenerle miedo o cuidado si no lo ven de forma directa. Como la radiación era algo invisible, el que el personal científico tratara de aleccionarlos era inútil, lo cual provocó que mucha gente siguiera viviendo en sus lugares de siempre pese a morir poco después.

Esto también se ve en la "repartición" de la gente que terminó huyendo de la zona y que de repente se vieron en una diáspora involuntaria que permeó, sobre todo en la gente de la tercera edad. Hay un relato conmovedor de una familia que tiene que salir corriendo de Prípiat y como la abuela comienza a rendirse emocional y físicamente al ver alejada de la tierra donde nació. Así la pareja que había vivido feliz cerca de la planta pero que uno de ellos se ve afectado y termina muriendo en los brazos del otro. Esta carga de dramatismo se va puliendo conforme avanzan las páginas y el último relato resulta igual o más desgarrador que el primero.

Finalmente, resulta interesante como la autora incluye "datos" que nadie se había puesto a pensar. Esto incluye como el exterminio sistemático de muchos animales en la zona (esto para evitar la propagación de la radiación y la muerte lenta y agonizante de muchos de ellos) o el futuro de muchos niños de Chernóbil, en especial enfermos que llegaron a ser objeto de experimentos como si fuesen ratones de laboratorio. Y claro, la crítica velada pero dura hacia el ostracismo del gobierno en las primeras semanas del desastre. Esto le da un plus que no tienen los libros de historia o especializados.

En conclusión, "Voces de Chernóbil" es un libro que me agrada mucho en su fondo, pero poco en su forma. Tiene datos interesantes y toca tópicos que rara vez se ven en un libro con un contexto más histórico. Sin embargo, las narrativas de algunos participantes me resultan un tanto pesadas. Sí, sé que debería verlo como un relato más mundano, pero en ocasiones no llegan a ningún lado y se nota que la autora dejó hablar a su interlocutor sin ningún freno. Debo decir que me pareció un bajón con respecto a "Underground", o sencillamente esperaba algo similar, lo cual reitero, es más cuestión de gusto personal. 


Por lo tanto, recomiendo el libro, ya que no solo presenta un estilo diferente al que se ve en estos tópicos, sino para conocer el estilo de Aleksiévich. Aparte de que es un retrato vivido y muy crudo de lo que vivieron las personas durante tal suceso. Algunos relatos son para romper el alma y que llegan a mostrar, no solo lo peor del ser humano, sino también sus mejores cualidades. 
Actualmente se puede conseguir fácilmente en cualquier librería, cortesía de la editorial Debate. 

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Saludos a mi mujer, así a mi cuñado que me consiguió este libro :3, así a quienes gustan de este tipo de lecturas. 

lunes, 15 de agosto de 2016

Carros de Fuego: en pleno ciclo olímpico.

Hace un rato México aseguró su primera medalla olímpica en estos Olímpicos de Río 2016. Que cambio de temporada, porque hace cuatro años, cuando apenas iniciaba este blog es cuando informaba de la gloria que había logrado el Tri sub-23 en lograr el Oro en fútbol. Ahora, un ciclo después, las cosas eran todas desastrosas para la Delegación mexicana. Por supuesto no pienso amargarme hablando de porque las cosas están así. Igual es la única medalla en todo este ciclo y es que desde el 2000 hasta la fecha, los mexicanos nos acostumbramos a ver ganar a los nuestros más que en anteriores juegos. Un servidor es de esa generación que creció con las vergüenzas de Seúl 88, Barcelona 92 y Atlanta 96. Lógico, no esperaba que esta situación se repitiera nuevamente, cuando parecía que habíamos aprendido. 

Lejos de esto, hace unos días tome la determinación de ver nuevamente "Carros de Fuego". Sí, la típica película "olímpica" que todo mundo debe ver. Ya la ha visualizado hace más de veinte años, cuando la dieron en Canal 5 con motivo de los juegos Olímpicos de Atlanta de 1996. Como lo único que conocía era la famosa fanfarria que compusó Vangelis para la cita, pensé que sería algo inolvidable. 

De forma lamentable, el filme me resultó aburrido hasta el cansancio y aunque lo acabe, fue entre parpadeos y bostezos incontables, al grado que después de tanto tiempo, la termine olvidando. Por supuesto, en aquellos años era un mocoso en todo el sentido de la palabra y muchas películas que considero obras maestras ahora, en su momento me parecieron una basofia enorme. 

No obstante, debo decir que le temía un tanto volver a ver esta película. La razón es que antes del cine de los ochentas, la mayoría de las películas se contaban en otro ritmo y en otra forma, siendo mucho más lentas y carentes de un momento cumbre que te acelere a 100 kilómetros por hora. Por ello, no quería dar razón a mi aburrimiento de adolescente y hacerla ver como un "Ciudadano Kane". Ese tipo de filmes que uno dice que es maravilloso, pero que en realidad son bastante aburridos. 

No digo que "Carros de Fuego" se haya salvado de dicha quema, pero debo decir que a su manera, es bastante buena y sobre todo, narra a su propia manera lo sucedido con dos atletas británicos que dieron la última gloria olímpica posguerra que luego Estados Unidos no tardaría en arrebatárselas de manera definitiva. 



Argumento: El filme narra la vida y lucha de dos ganadores británicos de medallas olímpicas en París 1924. Por un lado tenemos a Harold Abrahams, un estudiante de leyes de origen judío que entra a Cambridge, pero que debido a su religión, es excluido por la sociedad inglesa conservadora de aquellos años. Para demostrar su valía, comienza a correr en el equipo de la Universidad, llegando a ser de los mejores del país. Por otro lado, tenemos a Eric Liddell, un pastor cristiano que aparte de dar estupendos sermones en Escocia, también es un buen corredor, lo cual hace que se enfoque en las Olimpiadas de 1924, creyendo en que es un don que Dios le ha dado. El cruce entre ambos corredores dará pie a una rivalidad que se mostrará más adelante.

Comentario personal: De antemano lo digo. "Carros de Fuego" no es mala. Hasta debo decir que es entretenida. Claro, sí lo ves con los ojos del tiempo en que fue hecha y también porque es una producción enteramente inglesa. El cine de este tipo suele ser un tanto más frío, que se enfoca más en las actuaciones y en tener una concordancia casi milimétrica. No es como el americano que depende más de subidones de adrenalina o de describir momentos de gran importancia a un nivel narrativo que raya la velocidad de la luz. 

No, el cine británico es más pausado y tranquilo. Falta ver películas como "Hot Stuff" o "Love Actually" para ver que ellos se toman con calma las cosas y donde el ritmo va en segundo plano. Lo que cuenta son los diálogos y las interpretaciones. Aquí es donde "Carros de Fuego" se lleva las palmas por mucho y que aparte sale bastante bien aventajado con una historia que se cuenta bien y sin demasiadas florituras. Tampoco insultan la inteligencia del espectador, al no redundar en algunas cuestiones (como el racismo y el prejuicio) y te dan detalles bastante elocuentes de lo que sucede en ese momento. 

Generalmente cuando cuentas la historia de dos personas en una película, siempre hay una inclinación hacia alguno, más cuando son tan diferentes uno del otro. Por un lado tenemos la lucha de Abrahams por ser reconocido pese a su origen y luego la de Liddell y su pasión por Dios como por todo lo que representa. A primeras cuentas, la historia de Abrahams parece más exquisita (su historia personal, caracterizada por su pasado judío en una sociedad inglesa ultra-conservadora), pero luego vemos que Liddell también tiene mucha tela de donde cortar, en especial cuando se le pone al brinco a su hermana que desea verlo convertido en misionero o el carisma con el cual enfrenta a las personas por su Fe hacia Dios (y a sus reglas). 

Así que el filme, pese a su ritmo semilento, en realidad se lleva bastante bien, alternando las tramas de uno y de otro, donde vemos el talento que tiene uno (y en que Liddell sale ganador, ya que llega a batir a Abrahams en una competencia), pero también el tesón del otro para sobrepronerse a la derrota y seguir entrenándose. Aquí, el personaje del entrenador, interpretado por un joven Ian Holm, saca el momento tipo "Rocky", pero muy a su manera y que llega a ser muy ameno, tanto sus intervenciones en diálogos como en lo que le pide a Abrahams para mejorar. 

Sin embargo, lo que le daría la nota sobresaliente son ciertas escenas que llegan a niveles geniales, como cuando Abrahams es confrontado por dos decanos de Cambridge, o el momento que Liddell lidia con los organizadores del Comité que le instan a participar en domingo, aunque este se niega, ya que lo considera un día santo y que no se debe laborar en absoluto. Las resoluciones y consecuencias de esto van marcando la película y dan un final bastante seco, donde la competencia final se ve muy apachurrada, aunque sin quitarle mérito a la victoria de ambos contendientes en la pista. 

Y es que "Carros de Fuego" debería verse más como una película motivacional y existencialista. No es el típico filme de deportes norteamericano donde una persona y/o equipo se van superando, llegando a la gloria en un partido dramático. Habla más de la forma de pensar de una persona y que lo hace seguir hacia adelante. En el caso de Abrahams, es el deseo de victoria y aceptación, mientras Liddell es el de corresponder a Dios por el talento que le proveyó. Este pretexto inclusive llega a meter a los protagonistas en líos, pero lejos del dramatismo barato de que lo han perdido todo por llegar allí, tampoco es así y menos los hace dudar para lograr el sueño de una medalla olímpica.

Ahora, la parte que sí me shockeo y mucho fue el tema de Vangelis. No tengo nada en contra de este, ya que lo considero genial en todos sentidos. Sin embargo, ya con mayor edad y experiencia quería hacer un análisis del resto de la banda sonora...claro, sí existiese una. Sí, hay instantes donde se escucha el sintetizador del compositor griego, pero salvo momentos muy puntuales, esta no existe. Lo único fabuloso es el tema de inicio y salida, el cual es el mismo (hasta con esa emblemática escena donde el equipo británico de atletismo se entrena en alguna fría playa de Inglaterra). Pero fuera de allí, nada de nada. Sí, el tema vale un Óscar, pero no el resto de la insípida banda sonora. 

La película no esta exenta de errores o de cuestiones que hacen que muchos la vean como medio aburrida. El primero, el más clásico, es la correlación con la realidad. Algunas cosas fueron alteradas a propósito para darle dramatismo (como la protesta de Liddell de no correr en domingo) y también con ciertos momentos en la vida de ambos protagonistas. Otro punto es que la edición de repente me chocaba y pasabas demasiado a prisa de un escenario a otro, llegando a confundirme en que sí estábamos hablando de Liddell o de Abrahams, aparte de que las escenas filmadas en 1978 (fecha del fallecimiento de Abrahams) están filmadas de tal manera que no sabes sí es un tiempo más presente o pasado. 
En cuestiones más "subjetivas", repito, el ritmo del filme es semilento y también la forma de enmarcar muchos hechos memorables es bastante seca. Es cine inglés y por consiguiente, no tiene ese nivel de narrativa loco al que estamos acostumbrados los americanos. 

En cuestiones de posproducción, el doblaje que en su momento estuvo a cargo de Procineas, hace un trabajo bastante decente y donde podemos escuchar voces que hoy están consagradas como Gabriel Pingarrón o Magdalena Leonel. Lo que sí me pareció curioso fue que Víctor Trujillo estuviese haciendo a Abrahams en una voz bastante juvenil. Claro, el actor/payaso/showman estuvo en este rubro antes de entrar directamente en la Televisión años después, justamente Imevisión. 


En conclusión, "Carros de Fuego" es una buena película, tanto a nivel interpretativo como en narrativa. No es de esos filmes que van envejeciendo conforme pasan los años y su fotografía como caracterización de los años veinte es bastante buena. La historia de los dos protagonistas es bastante interesante y pese a carecer realmente de elementos dramáticos (salvo la repulsión que Abrahams despertó por su condición de judío), la forma de contarla es bastante adecuada. 

Claro, para las generaciones actuales les resultara un poco sosa, pero considero que es una fiel hija de sus tiempos (tanto por la época que nos describe como en que fue hecha) y que unida a un genial leimotiv como el que hizo Vangelis, es una película que se disfruta. Recomendable para los que les gusta este tipo de cine. 

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Saludos a mi mujer ^^, así a quienes gustan de este tipo de películas.